Sus lágrimas vuelven a caer por sus mejillas y a perdese en su boca, mientras ve como con elas se desvanecen todos sus remotos sueños. Bajo su rostro se comienza a formar un mar de recuerdos y sentimientos que a medida que pasa el tiempo se va secando y va quedando en el olvido, al igual que las tantas promesas de felicidad. Su conciencia está perdida junto a su alma ¿dónde estarán? quizás en algún lugar en donde recivan el afecto necesario. De un modo u otro tendrá que aprender a decirle adiós al ayer.
Escrito: mayo 29, 2009
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