viernes, 15 de mayo de 2009

Término del Capítulo Uno: Mis últimos días

- Esta tarde te he notado muy rara, cuéntame
- Eh ... no es nada, sólo cansancio - Dije nerviosa
- ¡ Vamos ! no seas así conmigo - Respondió con esa mirada que me decía "si no lo haces,no te hablaré jamás" así que decidí contarle lo que nadie sabía.
- Eh ... es que ...
- ¡ Dime !, no me pongas nerviosa.
- Eh ... lo que pasa es que ... - Quería salir arrancando, no podía decirle "eso" a ella.
- ¿ Uhm ?
- Soy vampiro.
Quedó petrificada a la entrada de mi casa, no lo podía creer.
- Jajaja - rió con alegría
- No es broma - Dije con seriedad. Realmente no me creía, la invité a casa y subimos a mi cuarto inmediatamente.
- Phanie, soy vampiro hace dos años y no sabes lo difícil que me resultó no decirte la verdad y tener que usar lentes de contacto para ocultar mi cambio de color en los ojos - Dije mientras me despojaba de mis lentes de contacto y dejaba ver mis oscuros ojos que naturalmente deberían ser Cafés claros. Ella seguía callada, me comenzaba a poner nerviosa.
- Pero ... ¿ Cómo ? - Se dignó a hablar al fin.
- Pasó esa vez que fui a Londres, hace dos años. Estábamos en un paseo al aire libre con mi madre y hermanos, ya era tarde y comencé a caminar por un sendero cuando ...
- ¿ Te mordieron ? - continuó mi frase con nerviosismo
- Sí, pase cuatro días perdida en el bosque mientras me transformaba y cazaba. Mi familia me buscaba por cielo, mar y tierra y cuando por fin me encontraron no se dieron cuenta de mis ojos más claros por estar saciada de mi sed ... Hasta el momento no saben nada.
- Uhm ... ¡¿ Pero como ?!, todo es tan ... extraño, me da pena y rabia que no me hayas dicho.
- Lo siento, pensaba que si te decía la verdad ibas a salir corriendo y no me volverías a hablar, no te querrías acercar a mí, nada - Dije mientras agachaba la mirada.
- Un momento, si cuando tienes los ojos claros no tienes sed ¿ ahora mueres por un trago de sangre ?
- Eh ... si - Dije nerviosa al pensar que sería capaz de tirarse por la ventana con tal de estar lejos de una vampiro que está sedienta de sangre.
- ¿ Cómo es que no te mataron al momento de morderte ? - Dijo con curiosidad.
- Me querían para un ejercito de Neófitos para masacrar a la ciudad de Londres pero al momento de salir en busca de sangre humana, un vampiro me advirtió que esa vida era muy cruel.
- ¿ Debería estar asustada ? - Dijo con un tono un tanto cómico.
- Sí - dije enseñándole una sonrisa cariñosa mientras reíamos.
Ya era tarde y ambas estábamos cansabas así que luego de saber la verdad Phanie se fue tranquilamente, yo por supuesto no dormí y toda la noche pensé demasiado mientras cazaba, no podía seguir arriesgándome. Cuando llegué a casa ya era temprano pero mi padre aún dormía así que tuve tiempo de desordenar un poco la cama, enmarañarme el pelo y "hacerme la dormida". A los pocos minutos conseguí entrar en un estado de semi-inconciensia; entonces tocan la puerta de mi cuarto y la abren, era mi padre que venía a despertarme para ir al instituto. Me resultaba aterrador tener que enfrentar a Phanie nuevamente
, quizás que preguntas me haría ahora.
- Buenos días preciosa - Dijo mi padre con voz tierna.
- Uhm ... Buenos días - Contesté mientras estiraba los brazos.
- Tu desayuno está listo
- Gracias papá, te quiero - Contesté con afectuosidad. Ya me había acostumbrado a comer la despreciable comida humana y a poner caras lindas y todo lo demás.
Me levanté apenas mi padre cerró la puerta de mi cuarto, me puse los lentes de contacto y luego me fui a duchar rápidamente. Bajé las escaleras casi volando, comí y partí al instituto.
Mi día fue casi normal porque Phanie me bombardeó con preguntas cuando estábamos apartadas de la gente.
- ¿ Cómo aún no se dan cuenta tus padres ?
- He tomado todas las precauciones, como con los lentes de contacto, o también que en las mañanas me enmaraño el pelo y desordeno la cama.
- Uhm ... Inteligente - Dijo mientras reíamos.
- Me ha costado un poco todo esto, por ejemplo, no es fácil comer comida humana - dije mientras hacía una mueca de disgusto.
- Me imagino, es como si yo tuviera que beber sangre
- ¿ Y qué más ?
- Uhm ... Nada creo, por lo menos quédate tranquila porque no saldré corriendo - Dijo mientras reíamos.
Los días se me hicieron eternos, más que de costumbre pero a pesar de las preguntas de Phanie y mis pensamientos, ya había terminado la semana y ahora me encontraba sentada en el avión rumbo a Londres.

*Neófito: Vampiro recientemente convertido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario