jueves, 21 de mayo de 2009

Capítulo 2: Londres

N/A: Lectoreees, Me demoré un poco en terminar el capítulo, pero creo que deja pensando en que pasará =) ... en fin, no lateo más...

El vuelo salió a as 7:00 AM y por supuesto, me encontraba aburridísima por lo que me hice la dormida y logré concentrarme para entrar en mi estado semi-inconsciente así que el vuelo no se me hiso muy largo ya que estuve mucho tiempo ensoñando e imaginando cosas pero de todas las cosas extrañas que pude visualizar me llamó la atención el mismo chico que vi hace unos días en el ensueño que tuve en el instituto. No me había dado cuenta y el avión ya se encontraba parado en el aeropuerto. Al bajar tuve que esperar mi equipaje y a la salida de esa pequeña sala se encontraba mi madre con una sonrisa que cubría toda su pálida cara.
- ¡ Liz !, Bienvenida preciosa.
- ¡ Hola mamá ! - Dije con alegría, hace dos años que no veía a mi madre.
- ¡ Vaya que has crecido !
- No creo - Dije mientras agachaba la cabeza en señal de vergüenza.
- Claro que si.
Comenzábamos a caminar cuando de pronto tocaron mi hombro por lo que reaccioné bruscamente y miré hacia atrás. Era mi hermana Clyo que estaba sonriéndome, me dí vuelta y nos abrazamos.
- Vaya Eli; has cambiado bastante, parece que Boston pasa nublado, tu piel está Muy pálida - Dijo poniendo énfasis en la palabra "muy".
- ¿ Tu crees ? - Pregunté con un poco de incredulidad.
- ¡ Oh ! claro que si, ¿ es que no te miras al espejo ?
Las tres reímos animadamente. El trayecto a casa fue un poco estresante, las dos me mareaban con tanta palabra por lo que al último decidí ignorarlas, hasta que al fin hablé.
- ¿ Y Thoumas ?
- Durmiendo - Dijo mamá - no quisimos decirle que llegabas para que fuera una sorpresa - Continuó con un brillo en los ojos que tanto extrañaba. Mi madre se parece mucho a mi; es pálida por naturaleza y tiene los ojos color miel, claro que el pelo lo tiene color caoba y no castaño como yo.
- Uhm ... Entonces lo despertaré - Dije mientras exhibía mi sonrisa.
- No creerás el estirón que tuvo hace unos meses, si que está alto... - Continuó Clyo con la conservación.
- Ya veremos - Respondí mientras hacía valer mi metro setenta y cinco. Luego de eso, no dije ni una palabra más hasta que llegamos a casa. Me bajé del auto y contemplé la casa que desde siempre ha sido del color de los ladrillos que la componen.
Entré a la casa y todos los muebles seguían en el mismo lugar que hace dos años. La sala de estar con un sillón de tres cuerpos color azul marino y un televisor en el frente, las paredes celestes cada día más descascaradas. La cocina estaba pintada de color blanco con todo igual sólo que la mesa tenía una silla más, la mía. Por último subí al segundo piso donde está mi cuarto y los otros; el de mi hermana que está a la derecha, el de mi hermano al frente, el de mi madre contiguo al de mi hermano y el mío a la izquierda. Mi cuarto contaba con un baño aparte ya que mis hermanos y mi madre no tenían problema en compartir el baño. Entré a mi cuarto y dejé mis cosas, luego me dirigí al cuarto de mi hermano y entré a hurtadillas, me situé al lado de su cama y le dije
- ¿ Cómo es posible que no me hayas ido a recoger al aeropuerto ?
- Uhm... ¿ Que pasa ?
- ¡ Hola tontito ! - Dije con alegría.
- ¡ Ay, hola Liz ! - Contestó exaltado.
- Tanto tiempo pequeñito.
- Mira que no - Dijo mientras se paraba y me sobrepasaba en estatura y me enseñaba su metro ochenta y siete.
- Auch - Continué con tono quejumbroso. Luego de eso me dirigí a mi cuarto y comencé a desempacar mis cosas; guardé mi ropa y luego comencé a sacar mis "Disfraces" que consistían en los lentes de contacto (ya que contaba con varios pares) y el maquillaje para no verme tan pálida, y por su puesto los guantes que casi siempre usaba o llevaba a mano ya que siempre estaba gélida. Organicé todo y me fui a duchar rápidamente, me cambié ropa y cambié los lentes de contacto ya que los llevaba puestos por dos días. Salí de la ducha y cuando entré a mi cuarto entontré a Clyo hurgando entre mis cosas, me sobresalté y la removí del lugar.
- ¡ Que haces Clyo !
- Buscaba la Loción - Contestó avergonzada.
- Toma - Dije mientras le pasaba el frasquito con cara de enojo.
- ¿ Por qué tantos lentes de contacto, bases, rubores y guantes ?
- Eh... Nada - Dije mientras la encaminaba a la salida.
- Elizabeth - Dijo con tono amenazante - Tengo teorías.
Sin lugar a dudas era un secreto demasiado importante como para seguirlo ocultando, sólo faltaba que alguien se diera cuenta y no podía ser otra persona que ella. Fue un día extenuante.
Para ella no bastaron todas las medidas que había tomado, era demasiado observadora. No había forma de seguir quedándome callada, quería ser yo, no pretendía seguir ocupando este maldito disfraz de por vida, el mundo merecía la verdad o al menos aquellos más cercanos.
- ¡ Liz ! que es todo esto.
- Eh ... Clyo; siéntate, tengo que decirte algo - Dije con seriedad en la voz.

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