~|> Detuvo su respiración y nuevamente escuchó tres golpes secos como quién apoya los nudillos de la mano en la pared. Su sarcófago resonó entonces ella abrió los ojos. Que hacía ella en aquella cripta.
La mujer continuó preguntándose cosas que ni siquiera un sabio podría regalárselas. Luego de un momento de angustia, estos golpes volvieron a oírse como un sonido aturdido y nocivo que inundaban sus oídos y hacía sentir un mundo lleno de ignorancia e incultos llantos. Aquel sonido persistía en su memoria y colmaba su vida de odio y angustia , sentimientos que no hallaban lugar de salida y seguían deambulando por su atrofiada mente. Tenía en cuenta que su muerte vendría en poco tiempo, que vendría a alimentarse de su sangre, esa sangre que hasta hace poco fluía con fuerzas.
Su pequeño corazón vacío parecía como si se hubiese detenido pero ella aún tenía noción de lo que estaba ocurriendo. Sin lugar a dudas; su hora había llegado, luego de tanto tiempo de largos suspiros, una espera interminable ... Su cuerpo yacía al fin bajo tierra.
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